Mucha gente está interesada en la verdadera historia de caperucita roja, ese cuento que nos han leído nuestros padres desde pequeños. Lo que muchos ignoran, es que originalmente esta fue una historia sangrienta y terrorífica, cargada de simbolismos en cada pasaje del relato y con un significado oculto.

CHARLES PERRAULT, COPIA A LA CAPERUZA ORIGINAL.

Según la tradición oral, este relato data de la Europa Medieval del siglo XIII y proviene de la zona de los Alpes entre el Loira y Tirol. Zona que actualmente se ubicaría entre el Noreste de Francia, Sur de Austria y norte de Italia.

La misma tradición cuenta que los campesinos en Italia solían contar una historia llamada «La finta nonna,» que significa «la falsa abuela» y aunque es bien parecida a la versión que conocemos ahora, hay unas diferencias claves.

Caperuza no era una niña, si no una adolescente que se encontraba por todos los cambios y procesos propios de la edad. Ayudaba a su madre en la costura y un día, esta le permitió hacerse una especie de abrigo con capucha roja, el cual empezó a usar. Este sería el primer simbolismo de la historia; una capucha roja que representaría los primeros periodos menstruales de una chica y que por consecuencia, su etapa de cambios.

Todos saben que la adolescencia es una etapa difícil, donde muchos pasan por una fase de rebeldía.

El segundo simbolismo lo comparten el Engaño y la Desobediencia, puesto que cuando la madre de Caperuza la envía a la casa de la abuela, le ADVIERTE de no entablar diálogo con ningún desconocido y también le indica la dirección correcta a seguir; pero al cumplir con el mandado, esta no le hace caso, pues, no solo entabla una charla con un desconocido, interpretado por el Lobo, si no que toma el camino que este le señala y no el que le había indicado su madre.

Los otros simbolismos del cuento lo representan, el Deseo Sexual presente en los cambios hormonales y la entrega a ciertos instintos, ya sea por curiosidad o deseo de experimentar; El haber comido la carne de la abuela y bebido su sangre, que serían la representación del Sexo y Deseos Salvajes propios del Lobo (El Pervertido si así lo desean ver) y finalmente, acostarse con el lobo y dejarse comer (La Violación) por él, quién termina matándola. (Asesinato)

Desobediencia, engaño, violencia sexual y asesinato, son los claros mensajes envueltos en este cuento; en pocas palabras, Caperuza no tuvo ningún final feliz.

A continuación la versión de Charles Perrault, de 1697, donde y de entre los pocos cambios que ejecuta, está el de cambiar a la adolescente por una niña inocente de sus actos.

“Había una vez una niña de Capucha Roja a la que su madre le dijo:

–Hija, por favor, Anda a ver cómo está tu abuela, pues me dijeron que ha estado enferma, y llévale estas tortas y este tarro de miel. Pero te advierto que debes ir por el claro, y no detenerte a hablar con nadie.

Mientras la niña caminaba por el bosque, un lobo que traía un ramo de flores azules, se le acercó y le preguntó adonde se dirigía.

– A la casa de mi abuela, le contestó. –

–¿Qué camino vas a tomar, el camino de las agujas o el de los alfileres? –

–El camino de los alfileres.–

–Te recomiendo tomar el camino de las agujas, puesto que es el más corto y rápido.–

Caperuza le hizo caso y tomó el camino de las agujas y el lobo tomó el camino de los alfileres y llegó primero a la casa. Engañó a la abuela para poder ingresar y la mató. Puso su sangre en una botella y partió su carne en rebanadas sobre un plato.

Después se vistió con el camisón de la abuela y esperó acostado en la cama. Cuando la niña tocó a la puerta, este dijo:

– Entra, hijita. –

–¿Cómo estás, abuelita?. Te traje estas tortas y miel.–

– Come tú también, hijita. Hay carne y vino en la alacena.–

La pequeña niña comió así, lo que se le ofrecía; mientras lo hacía, un gatito dijo:

– ¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela! –

Ante la sorpresa de Caperucita, el lobo le dijo:

– Desvístete y métete en la cama conmigo.–

Caperuza, al margen de reaccionar, obedeció gentilmente a la abuela.

– ¿Dónde pongo mi delantal? –

–Tíralo al fuego; nunca más lo necesitarás.–

Cada vez que se quitaba una prenda, la niña preguntaba lo mismo; y el lobo le contestaba: “Tírala al fuego; nunca más la necesitarás”.

Cuando la niña se metió en la cama, preguntó:

– Abuela, ¿por qué estás tan peluda? –

–Para calentarme mejor, hijita.–

– Abuela, ¿por qué tienes esos hombros tan grandes?–

–Para poder cargar mejor la leña, hijita.–

–Abuela, ¿por qué tienes esas uñas tan grandes?–

–Para rascarme mejor, hijita.–

– Abuela, ¿por qué tienes esos dientes tan grandes? – Para comerte mejor, hijita.–

Y el lobo se la comió.”

Charles Perrault, solo cambió la edad del personaje principal y omitió las escenas que describían el descuartizamiento de la abuela, pero dejó una buena parte de la historia, intacta; claro, cambiando algo del verbo aterrador de la que la historia gozaba.

Perrault fue el primero que recogió esta historia y la incluyó en un volumen de cuentos para niños (1697), en el que destacaba sobre los otros por ser, más que un cuento, una leyenda bastante cruel, destinada a prevenir a las niñas de encuentros con desconocidos.

LOS HERMANOS GRIMM.

En 1812, los hermanos Grimm, dieron otra vuelta de tuerca a la historia. Retomaron el cuento, y escribieron una nueva versión, que fue la que hizo que Caperucita Roja fuera conocida casi universalmente, y que, aun hoy en día, es la más leída en todo el mundo.

En la colección de cuentos de los Hermanos Grimm, Caperucita Roja (Rotkäppchen) es el n.º 26.

En contra de lo que se pueda pensar, los hermanos Grimm no se limitaron a transcribir palabra por palabra la tradición oral. Partieron de tres fuentes: la primera, el cuento de Charles Perrault de 1697; la segunda, una versión oral de una chica que había tenido acceso a una buena educación, y que, por tanto, es probable que conociera el escrito de Perrault; y la tercera, una obra escrita en 1800 por el autor Ludwig Tieck, «Leben und Tod des kleinen Rotkäppchens: eine Tragödie”

(«Vida y muerte de la pequeña Caperucita Roja. Una tragedia») en la que se introduce la figura del leñador, que salva a la niña y a su abuelita.

Los hermanos Grimm escribieron una versión más inocente, y con menos elementos eróticos que las publicadas anteriormente. Además añadieron un final feliz para el cuento, tal y como solían tener los cuentos de la época.

Propusieron un final alternativo, en el que un momento antes de que el lobo se coma a Caperucita Roja, ella grita y un leñador que estaba cerca rescata a la niña, mata al lobo, le abre la panza y saca a la abuelita de Caperucita Roja, “milagrosamente viva!!!”.

#Ticuriche

FUENTES:

•Le Petit Chaperon Rouge («La Caperucita Roja»)​ cuento que figuraba dentro de «Histoires et contes du temps passé, avec des moralités. Contes de ma mère l’Oye»

(‘Historias y cuentos del pasado con moralejas. Cuentos de mi madre la Oca’) en 1697 por Charles Perrault.

•Rotkäppchen dentro de Kinder- und Hausmärchen / Cuentos de la infancia y el hogar, en 1812, por los hermanos Grimm.

•Ludwig Tieck, «Leben und Tod des kleinen Rotkäppchens: eine Tragödie” – «Vida y muerte de la pequeña Caperucita Roja. Una tragedia». 1800.

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